- Ayuno antes de la misa. Se requiere ayuno de al menos una hora antes de recibir la Sagrada Comunión. Las únicas excepciones son medicamentos, agua o si alguien está enfermo y necesita comer antes.
- No se permite comer ni beber en la iglesia. Las únicas excepciones serían la leche para los bebés, el agua para el sacerdote o el coro (si es discreto) y el agua para los enfermos.
- Nunca mastiques chicle en la iglesia. Rompe el ayuno, es de mala educación y distrae.
- Persígnate con agua bendita al entrar y salir de la iglesia. Esto nos recuerda nuestro Bautismo, que nos hizo miembros de la Iglesia de Cristo.
- Vístete con modestia y decoro, de forma que des testimonio de tu fe. Como católicos, creemos que Dios baja a nuestro encuentro en cada misa. ¿No te vestirías bien para recibir a un rey?
- Los hombres deben quitarse el sombrero.
- Llega al menos unos minutos antes para dedicarte a la oración. Si no puedes llegar a tiempo, intenta sentarte atrás para no molestar a los demás.
- Nunca se deben usar celulares durante la misa para llamar o enviar mensajes de texto. Las únicas excepciones son en caso de emergencia o si se usa el teléfono para leer el leccionario o las oraciones/respuestas mencionadas.
- Al entrar y salir de la iglesia, haga una genuflexión hacia el sagrario. Cristo está presente por nosotros. Al apoyar la rodilla derecha en el suelo, reconocemos que Él es nuestro Señor y Dios. Si alguien no puede hacer una genuflexión, basta con una reverencia. Durante la misa, si pasa frente al altar o al sagrario, inclínese con reverencia.
- Siéntese en silencio mientras esté en la iglesia. Si necesita hablar, hágalo lo más bajo y brevemente posible. Recuerde que su conversación podría molestar a alguien que esté orando.
- Lleve a los niños ruidosos al vestíbulo. Todos los padres saben que a veces un niño va a tener un mal día. Los padres con niños pequeños deberían sentarse en el extremo de un banco, si es posible, para facilitar la salida. No hay razón para avergonzarse de tener que silenciar a su hijo.
- Respete el culto. Permanezca de pie durante la lectura del Evangelio y en otros momentos del culto. Arrodíllese en la consagración. Es parte del culto. Las únicas excepciones son para los enfermos, las personas con problemas de rodilla, los ancianos y las personas con bebés.
- Inclínate antes de recibir la Sagrada Comunión. Recuerda que estás ante tu Señor; muestra tu respeto con una profunda reverencia desde la cadera.
- No se vayan temprano a menos que haya un asunto urgente. Debemos quedarnos hasta el final de la recesión y el himno que la acompaña, si lo hay. ¡Recuerden quién se fue temprano de la Última Cena! Debemos mostrar respeto a Dios, al sacerdote y a nuestros compañeros de oración.
- Rezar después de misa, si es posible. Es una buena práctica, aunque no obligatoria.
- Retírese en silencio. Le animamos a visitar a los feligreses y al clero como parte de la confraternidad cristiana, pero hágalo una vez que se encuentre fuera del santuario principal de la iglesia para minimizar las molestias a quienes deseen quedarse a orar.